- No suele mirarte a los ojos cuando te habla.
- Interpreta literalmente frases como: "malas pulgas".
- Se cree aquello que se le dice aunque sea disparatado.
- No entiende las ironías (A ti no te gustan los helados), los dobles sentidos, ni los sarcasmos.
- Habla en un tono alto y peculiar: como si fuera extranjero, cantarín o monótono como un robot.
- Posee un lenguaje pedante, hiperformal o hipercorrecto, con un extenso vocabulario.
- Inventa palabras o expresiones idiosincrásicas.
- En ocasiones parece estar ausente (como en la luna), absorto en sus pensamientos.
- Habla mucho.
- Se interesa poco por lo que dicen los otros.
- Le cuesta entender una conversación larga.
- Cambia de tema cuando está confuso.
sábado, 23 de febrero de 2019
HABILIDADES DE COMUNICACIÓN
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario